"Sants-2004 desde el grupo B."
           

Nosotros, ese grupo de modestos que juega en los grupos "B", también queremos a nuestro nivel, ser actualidad. Felicito a los clubs organizadores y en especial al director del torneo Jose Antonio Castillo, (verdadera alma mater del torneo, aunque otros se lleven la fama), por la organización de este evento tan importante en el ajedrez mundial, y por la idea de bajar los 12 primeros tableros a la sala principal. Cuando tengamos relojes digitales la alegría será completa. Quisiera felicitar también, a los árbitros de nuestro grupo, que han demostrado seriedad y saber hacer.

Después de hacer la"pelota" un poco a los jefes, que eso siempre va bien, vayamos a una pequeña parte de lo sucedido en el torneo en el grupo B. "Trailer de cinco ejes arrollado por dos minimotos". O lo que es lo mismo: El carismático Antonio Mena (1985) embestido por los sub-12 Jordi Coll (1950) y Esteve Jané (1910). Esta juventud no tiene piedad. Debería haber una limitación de metro cuarenta de estatura física, y que no nos mareen a los maduros, aunque siempre verdes, puretillas. Pregunten sino a la Sra. Sogues, que cuando tiene un niño enfrente lo confunde con el Monstruo del lago Ness. Menos mal que juega al toque y sus escándalos habituales son limitados en tiempo. De todos modos y sin justificar a esta señora, (por edad, que no por talante), creo que padres, madres y entrenadores deberíamos profundizar más en instruirlos en educación y buenas maneras, y sobre todo enseñarles tanto a ganar como a perder, ya que muchos de ellos no tienen muy claro este concepto. Por favor que nadie lo tome como algo personal; el pobre Carlos Rojano Alfonso no tuvo nada de culpa en el asunto Sogues de la tercera ronda, y lo digo como testigo privilegiado del incidente, ( jugaba ese día en el tablero contiguo). Pero en mi opinión los padres, que son jugadores de cierto nivel y larga experiencia, deberían haber puesto en sobreaviso al chavalín. Otro dato anecdótico pero significativo: el Sr. Soria deja rectificar una jugada a su contrincante, eso sí, con posición claramente favorable. Ya sabemos que es un personaje que genera amor y odio. Quizá deberíamos recordar que su hermano, V. Soria, fue un jugador de buen nivel y que se proclamó subcampeón de Badalona 1976, detrás de J.M. Bellón. Propongo, ahora que están de moda las retransmisiones de partidas, hacerlo con alguna partida de ambos, con sonido ambiente si es posible, en el que los gruñidos del Sr. Soria y golpetazos de reloj de la Sra. Sogues darían un espectáculo muy instructivo. Entre otros jugadores destacados del grupo B hay que significar a Sergio Castellano, un caballero del tablero que además de conseguir una norma Sub-10, invita a tiempo a sus rivales fumadores; el rey del "cubata" el irlandés Niall Whelan. que dejó sin existencias de whisky al bar de abajo; el veterano José Aunes, según sus propias palabras: "salida de caballo y parada de burro), la familia Muratet-Carmona haciendo equipo con sus dos hijas, o los debuts en la alta competición ( tercer piso de las Cotxeres), de Jesús Hurtado, Delgado Osorio y Delgado Sillero. 

Me gustaría también resaltar las incomparecencias de la última ronda, más de una docena. Según me indicó uno de los árbitros, la Federación ya no sanciona estas situaciones con pérdida de ELO. Creo que es un error, todo el mundo puede tener alguna vez un imprevisto, de hecho en la 7ª ronda llegué cuando faltaban dos minutos para la seis, por causa de un problema con la "Ley", pero lo primero que hice fue pedir disculpas a mi rival que me acabó ganando por los pelos. Todos los jugadores merecemos un respeto y el comparecer ante una partida es el principal. Creo que debemos reflexionar al respecto. 

Por último y aprovechando el debate sobre si el ajedrez es deporte, desde luego que sí bajo mi opinión, comentar la noticia publicada en el Periódico de Catalunya sobre este torneo. Casi una página, comentarios interesantes, Pero... En las páginas de sociedad no en las deportivas. También cabe aquí el reflexionar.

Un saludo y encantado de colaborar. J. Robla..

          

































 

 

 

 

  


 

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