La retirada de Kasparov y su comparación con Fischer.

 Ricardo Montecatine

No pudo poner un broche brillante a su excelente actuación en Linares porque jugó mal la última partida con Topalov. Posiblemente, con el torneo ganado, su cabeza ya estaba en la decisión tomada. De hecho la decisión de simplificar y pasar a un final de reyes en esa partida fue una de los peores errores de su carrera.

¿Volverá?

No puede descartarse pero creo que es sincero al anunciar su retirada. Las lágrimas de su madre o las suyas al final al abrazarse con Rentero no se pueden fingir. Sus entrevistas posteriores al anuncio lo ratifican. Su anuncio de enero en el que se retiraba de la lucha por el título lo presagiaba y, al confesar que quería despedirse ganando el Campeonato de Rusia y Linares, reconoce que lo meditaba desde el otoño. Sólo un match en este mismo año para unificar el título le haría volver. Pero no creo que eso suceda. De hecho la FIDE y Kramnik podrán llegar ahora más fácilmente a un acuerdo sin la presencia del más cualificado aspirante a ser Campeón Mundial.

Como todos los apasionados, sufrirá al principio el “mono” de su pasión, el deseo de ganar a los mejores del mundo, el orgullo de ser considerado el número uno. Pasado cierto tiempo ya no podrá volver; al menos con la certeza de ser capaz de seguir ganando, que es la única forma en la que él volvería.

Precisamente en los chats de internet se volvía a discutir, ante la inminencia de su triunfo en Linares, si era el mejor jugador de la historia o lo era Fischer. Con Fischer pasa algo similar a lo que pasa con Marylin Monroe. Sus prematuras “retiradas” mitificaron sus figuras y cuesta trabajo analizar con calma y separar mito y realidad.

A favor de Fischer:

• En sus inicios logró el título de Gran Maestro de una forma que nadie lo ha logrado jamás. Lograrlo con 12 o 13 años hoy día (entrenamiento con un maestro y tres normas en tres torneos cualquiera) tiene mucho menos mérito que ganar el Campeonato de Estados Unidos a los 14 años (logrando así sólo el título de MI) y clasificarse en el Interzonal de Portoroz para Candidatos (logrando así ser GM a los 15 porque se es uno de los nueve mejores del mundo). De hecho a los 16 y tras “fracasar” en Yugoslavia era el 7º del mundo.

• Sus resultados hasta 1966 demostraban que era uno de los dos o tres mejores del mundo, pero no el mejor. En Sousse 1967 y en el periodo 1970–72 protagonizó un ascenso hacia el título mundial y una superioridad sobre sus contemporáneos que no tiene igual en la historia. Ni Capablanca hacia 1922-1927, ni Alekhine hacia 1929-34 en torneos sin los mejores del mundo, ni Thal (en su ascenso entre 1957-1960 hacia el título mundial) arrasaron de esa forma.

• En 1972, con 2780 puntos, Fischer aventajaba en un centenar de puntos a sus contemporáneos. Tras 25 años de inflación Kasparov tenía 2851 puntos en 1999 y aventajaba en algo más de 70 puntos a sus perseguidores. En 2002 Kramnik incluso alcanzó los 2809 puntos y casi le rebasó A favor de Kasparov

• ¿Qué sucedería si eliminamos, al compararle con Fischer, sus resultados posteriores a 1993, la edad de la retirada de Fischer? Tendríamos que ignorar su derrota ante Kramnik o algunos torneos de élite en los que no venció. Estaríamos ante 8 años de indiscutible hegemonía mundial, desde 1985, aunque marcados por un cercano número 2, Karpov.

• Es razonable suponer que en 1975, 1978, 1981 o 1984 (cuando hubiera tenido la actual edad de Kasparov) Fischer hubiera cedido el título mundial ante Karpov…. Como Kasparov lo hizo ante Kramnik. • La escasa actividad de Fischer conduce a que haya logrado menos triunfos en torneos de super élite que Kasparov (e incluso que Karpov).

En resumen. Sólo una determinación estadística del índice de inflación en estos 30 años proporcionaría un dato matemático para compararlos. Pero querer emitir un juicio basándose en datos heterogéneos es un error.

Lasker, Capablanca, Alekhine, Botvinnik, Karpov y Kasparov son los únicos que han demostrado ser claramente los mejores del mundo durante varios años siendo Campeones Mundiales. No se puede decir lo mismo de Steinitz entre 1886 y 1894 (con la sombra de Tarrasch), de Euwe, de los doce meses de Smyslov y Thal, de Kramnik (el aspirante que aceptó jugar en vez de quién le había derrotado y el Campeón con mayor índice de empates a los 30 años de toda la historia del ajedrez) y de los Campeones “FIDE”.

Incluso de la lista anterior hay que decir que Lasker tiene la “mancha” de no jugar con Tarrasch hacia 1895, con Rubinstein hacia 1911 o con Capablanca hacia 1914. Alekhine la de no enfrentarse a Capablanca hacia 1930 o con Keres hacia 1939, Botvinnik la de no haber ganado en ninguna de sus defensas del título (con él nació el término de “primus inter pares” aplicado al Campeón Mundial y que luego Petrosian o Spassky confirmaron) y Karpov de haber protagonizado un score de +1-3=35 después de la 9ª partida del match de 1984 y de haber fallado en los matches de 1985, 1986, 1987 y 1990 ante Kasparov. Un detalle, ¿cómo es posible criticar a Botvinnik por no ganar sus defensas y no hacerlo con Fischer por no lograr sacar fuerzas de su interior para defender el título en 1975?

Algunos traen incluso a colación a Morphy que, a fin de cuentas arrasó en Europa sólo durante una serie de meses. Démosle tiempo al tiempo. Sabemos que Fischer y Kasparov han sido los dos mejores jugadores de la historia. ¿Por qué pretender averiguar si Joselito era mejor torero que Manolete?. Bailaor en 1920 e Islero en 1947 los colocaron en sus respectivos sitios de la historia y punto.

Pero no piensen que quiero escurrir el bulto. Daré mi opinión: Fischer protagonizó las mejores faenas de la historia (70-72) y Kasparov posee la mejor carrera taurina (85-05).

Ricardo Montecatine

 

 

 

 

 

 

  


 

1