Me gustaria polemizar sobre la aplicacion en el ajedrez de una regla que, a mi juicio, en España es inconstitucional:

El poner en marcha el reloj cuando un jugador o un equipo no ha llegado a la hora establecida.

Dejando al margen lo sorprendente de una regla que no encuentra un paralelo en otros deportes, ¿alguien se imagina un partido de tenis en el que se empieza perdiendo 3 a 0 porque un jugador ha llegado tarde?, supone una sancion que se aplica al margen de que medie o no culpa en el jugador.

Ahora bien, la aplicacion de sanciones objetivas en España es inconstitucional: es necesario que medie al menos culpa o negligencia.

Por tanto, a mi juicio, al igual que ocurre en todos los deportes, en ajedrez deberia estar prohibido llegar tarde a la hora fijada para la partida.

El espectaculo de ver jugadores llegar sistematicamente tarde no tiene sentido y es especialmente reprobable cuando se utiliza como un arma psicologica para "cargar de ansiedad" al adversario.

El incumplimiento de la regla deberia ser sancionado segun la gravedad y la reincidencia, siempre que mediara voluntariedad o negligencia.

Por el contrario, en ocasiones lo mas sensato seria consensuar con los organizadores una modificacion del horario, especialmente en un deporte amateur como el ajedrez, para la inmensa mayoria de jugadores que participan en los Open.

Yo personalmente, vivi la experiencia en el Open de Sant Llorenç de llegar 25 minutos tarde a algunas partidas por motivos laborales. Probablemente deberia haberme retirado pero pudo mas el "gusanillo" del ajedrez.

Lo cierto es que se me aplico la sancion "automatica" de la penalizacion en tiempo y encima me sonrio la fortuna y acabe ganando todas las partidas en que llegue tarde.

Pero anteriormente, en el Open de Castellar vivi la experiencia contraria: Melchor, por motivos laborales, llego tarde, se le aplico la correspondiente sancion por tiempo y acabo perdiendo por tiempo.

Estamos tan acostumbrados a la imagen de un 70% de las mesas vacias al empezar una ronda, que hemos terminado por no ser conscientes de la monstruosidad que ello supone para el profano.

¿Que pensariamos si en los partidos de futbol, el equipo local llegara sistematicamente 10 minutos tarde y el visitante 25 minutos, mientras el arbitro y los espectadores esperan?

Creo que debemos ir a un respeto del horario de la ronda y en caso de que se prevea llegar tarde, avisar con antelacion al arbitro para que pueda avisar a su contrincante; sancionar los incumplimientos voluntarios negligentes y eliminar las "curiosas" sanciones por tiempo automaticas.

Pere Moles

Propongo una solución, al menos parcial, para este tema: se podría aplicar el siguiente método. A los X minutos de juego (5 por ejemplo, 10...) el árbitro anota los tableros donde no se ha presentado el jugador y le penaliza con X (por ejemplo 15, 30) minutos menos, que ya no podrá recuperar. La única manera de evitar esta situación por parte del que llega tarde es avisar al árbitro X minutos (1 hora, 30 min., 1 día?) antes de empezar la ronda. En este caso sólo perdería el tiempo que corre en el reloj. Quizá da un poco más de trabajo a los árbitros, pero a inicios de ronda suele ser cuando van más descargados :)

Un cordial saludo

-- Lluís Solanes

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
	
 

 

 

 

































 

 

 

 

  


 

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