El ajedrez de los vencidos

Amigos:
Jamás envío notas en forma colectiva. Una de las excepciones es cuando algún suceso me produce indignación, y esto es lo que siento en este caso, vergüenza ajena.
El suceso al que me refiero, ocurrió en el reciente Torneo Continental de las Américas, que clasificó siete jugadores para el campeonato mundial de 2006.
Sabía de esto con anterioridad porque me lo había comentado alguien muy cercano al evento, y de mucha autoridad, quien supone que tal vez el GM Felgaer y el GM Granda estuvieron ajenos a la maniobra que describe la nota del periodista Carlos Ilardo que agrego a continuación, ya que las escasas partidas de lucha entre los GM fueron protagonizadas por ellos.
Digámoslo con nombres: Si GM de la talla de Gata Kamsky, Gilberto Milos, Giovanni Vescovi, Alexander Onischuk, necesitan de un acuerdo entre ellos para eliminar a un niño de 15 años sin ningún título, con sólo su talento, debemos considerar que ellos mismos (los verdugos, quiero suponer que Felgaer y Granda estuvieron ajenos a la maniobra) no confían tanto en sus dotes ajedrecísticas. Las condiciones como ser humano están a la vista.
La dignidad no es algo que se aprenda o adquiera, se tiene de nacimiento o no se tiene, los otros, los otros, tienen bastante con lo que son. Es como dice nuestro Martín Fierro respecto de la vergüenza: "si se pierde jamás se vuelve a encontrar".
 
 En fin, como dijera un poeta argentino:

 

"La cosa no tiene nombre
cuando se vende los hombres
con tanta facilidad.
Igual hace muchos años
alguien vendió su rebaño
por la misma cantidad.
Fue buen negocio sin dudas
el beso que diera Judas
y mucho tiempo después
la gente de su calaña
sigue besando con saña
por el cochino interés
Es la vida una mágica balanza,
hay quien llena el corazón
y hay quien: ¡la panza!"

Saludos a todos,
Sergio Diaz

 

 

 

 

 

 

 

  


 

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