DAVID GARCIA ILUNDAIN

Mis más sinceras felicitaciones por el artículo que habéis escrito en vuestra web en memoria de David García Ilundain. Yo también quiero poner en breve en mi página un artículo sobre él. Creo que es lo mínimo que podemos hacer para mostrarle nuestro reconocimiento. Son unos días tristes para el ajedrez español. Su cuerpo ha muerto, pero los ajedrecistas que lo hemos conocido nunca le olvidaremos, y quien no lo haya conocido pero haya visto o vea alguna de sus espectaculares partidas, seguramente tampoco.
 
Richard Guerrero
 

En 1991, en Reus, David Garcia fue Campeon de España Juvenil empatado a puntos con su amigo

Lluis Comas.
Desde Reus nuestro mas sentido pesame a la familia.

Josep Maria Camell

Querido amigo nuestro David:
 
Te fuistes de este mundo a otro mucho mejor, pero los que te queremos, siempre te recordaremos con amor.
 
Dios guarde tu paz.
 
Mercedes Tomé y Enrique Catalán

HOMENAJE A MI AMIGO

 

Me ha llamado varias veces la atención una frase que yo mismo pronuncié: “ me gustaría haber nacido en tal época para coincidir con ....(algún genio). En mi caso yo pensaba que me hubiera gustado nacer en la época de Capablanca, maestro que desde pequeño me cautivó por su gran talento. Sin embargo, hoy en día sé que ya no voy a volver a pensar ni a pronunciar dicha frase. Doy gracias a Dios por haber nacido en esta época porque he tenido de esta forma la oportunidad de convivir con un gran genio: David García Ilundain.

 

Conocí a David hace menos de tres años cuando me acompañó a Grecia como entrenador. A la cita también acudió la jugadora asturiana Graciela Redondo Argüelles, campeona de España juvenil en esa temporada.

 

¿Qué impresión tenía de David antes de conocerle en persona? Bueno, la verdad es que había coincidido con David en varios torneos aunque no creo que se fijase en mi. Sin embargo los jugadores “del montón” nos solemos fijar en los grandes maestros cuando jugamos los torneos. Y yo me fijé en él. Me inspiró una sensación de gran seguridad, que no me transmitían jugadores de mayor elo. Parecía llevar el ajedrez en las venas, comprender a la exactitud cada posición  y me transmitía una sensación de poderío y de imbatibilidad. Como persona lo veía siempre relacionarse con mucha gente sin distinción de ningún tipo. No seleccionaba a sus amigos sino que estaba abierto a todo el mundo. Poseía un extraño don de gentes y siempre parecía estar de buen humor.

 

Desde el primer día que empezamos a conocernos conectamos muy bien. En el viaje a Grecia se nos pasaron las horas “volando” hablando de ajedrez. De repente habíamos llegado. Estuvimos todo el rato hablando de ajedrez clásico. A los dos nos encantaba y David parecía conocerse todas la partidas de la historia . Inclusive una vez Manuel Rivas, campeón de España, le dijo a David cuando tenía menos de 20 años: “ David tú lo sabes todo. Ayúdame con mi variante atómica de la Pirc”. 

 

En el torneo compartimos un bungalow y entrañamos una gran confianza. Me contó millones de anécdotas muy interesantes y vivimos muchas allí. Una de ellas es la siguiente: a David le gustaba mucho cantar mientras se duchaba. Una vez estaba a unos 100 metros del Bungalow y empecé a escuchar su voz. Creo que cantaba la canción de “libre”. Los ajedrecistas que pasaban por mi lado se reían y me decían cosas en sus idiomas. Fue una escena muy graciosa.

 

Cuando acabó el torneo comenzamos una gran amistad en Barcelona y empezó a entrenarme. Me enseñó mucho como persona y como ajedrecista. Para mí supuso una vuelta a mis orígenes, a esos orígenes donde conocí el ajedrez clásico y comencé a crecer como jugador. Y gracias a David volví a confiar en la posición y a disfrutar del ajedrez. Como persona admiraba su sinceridad y su respeto a la gente  y el hecho que hacía lo que quería o lo que creía que estaba bien sin importarle lo que opinasen los demás. Era una persona muy romántica y bohemia y le encantaba la vida y la vivía más que cualquiera. Con 30 años ha vivido más que muchísimas personas de 90 años. Me enseñó mucho de la vida y de nuevo me volvió a sorprender en su peor momento. David siempre había sido una persona muy miedosa a pesar de esa imagen de poderío pero en su etapa de enfermedad, en ningún momento mostró a los que le querían la imagen de la debilidad. Al contrario, jugó mientras que pudo (hasta que lo ingresaron) y siempre mostró una imagen muy entera delante de sus amigos. Todas las veces que fui a visitarlo no vi a esa persona hipocondríaca. Vi a alguien que se preocupó por mí (me preguntaba por mi vida en esos momentos y se preocupaba por diferentes cosas que me atañían) y que no quería que lo viésemos mal. La forma de vivir sus últimos momentos de su vida me hacen sentir mucho más orgulloso de él y contento de haberle conocido, quizás la mejor experiencia de mi vida. Una vez se ha marchado yo lo siento, más que nunca, vivo entre nosotros. Siento su presencia, siento su huella y siento que existe un amor generalizado dentro del ajedrez por alguien que en vida lo dio todo por este humilde arte. Sé que David nunca morirá y que ese estilo propio y esa personalidad, unida a un sinfín de anécdotas, perdurarán para siempre. Ánimo amigos, David no se ha ido, está aquí y a él le gustaría que estuviésemos contentos y le recordásemos por siempre. Gracias David siempre te querremos y nunca te olvidaremos. Eres único.

 Jose Manuel Lopez

El joven de la camiseta 

Uno de los primeros Opens internacionales que jugué, fue el Open Internacional de Montcada del 98. En aquella época mis conocimientos del Mundo del Ajedrez eran muy escasos y me hacia gracia jugar un Torneo Internacional aunque fuese en el grupo B, me acompañaba mi hijo que en aquellas fechas con 1700 puntos y 11 años jugaba en el C. Nos informamos de como llegar al Pabellón de Montcada y cogimos el tren para ir a jugar la primera ronda de nuestro grupo. El vagón estaba casi vacío y solo había un joven, acompañado de una chica.  Me llamó la atención, porque iba con una camiseta ajustada y parecía el estereotipo de joven del cinturón industrial de Barcelona. Incluso recuerdo haberle hecho algún comentario al respecto a mi hijo. Cuando bajamos del tren y conseguimos orientarnos, caminamos en dirección al Pabellón. Delante nuestro transitaba la pareja del tren, que también se habían apeado en Montcada. Mi sorpresa fue ver que también entraban delante nuestro en el polideportivo, pero pensé que seguramente, el se dirigía a alguna sala de musculación. A media ronda, aprovechando que mi rival meditaba la posición, pude acercarme a observar los primeros tableros del grupo A, mi sorpresa fue mayúscula la ver al joven del tren, sentado en el primer tablero con un cartelito que decía David García Ilundaín Gran Maestro. Yo que nunca había conocido en esa época a un gran maestro y tenía de ellos una imagen mas cercana a los trajes y corbatas, que a las camisetas deportivas.

Mas tarde tuve ocasión de conocer personalmente a David, y a pesar de que nunca llegó a jugar el Open de Sants, del que soy director, si que acudió muchas veces como espectador a ver las partidas de sus amigos, que eran muchos. Era un lujo tenerlo en las gradas, paseando entre las mesas, o participando en los análisis de las partidas. El día que me explicó que estaba enfermo, una gran congoja me atenazó el corazón, solo el ver su entereza, con la que afrontaba la enfermedad, palió algo el gran impacto que me causó la noticia. David te echaremos de menos.

Toni Ayza

ALLÍ DONDE EL SOL NUNCA SE PONE
 
David, para siempre en nuestros corazones, se ha ido en cuerpo pero no en espíritu. A los que hemos tenido la suerte de conocer al hombretón de pícara sonrisa nunca se nos olvidarán las mil anécdotas vividas con él. ¿Quién, de entre sus amigos, no recuerda el haz de gestos y expresiones de un carácter único que a nadie dejaba indiferente?
 
David, llama inmortal, ha sido una de las pocas personas que, en vida, era ya un mito. Su carácter excéntrico, su corazón bondadoso y su estilo en el ajedrez siempre serán reconocibles.
 
David, un dios, lo veía todo en sesenta y cuatro casillas que se me antojan fuente de grandes misterios. De buen seguro seguirá arrojando luz sobre las sombras del ajedrez y la vida, pues hasta la muerte se inclina ante el arte. Y, ante todo, para los que fuimos bendecidos con su amistad, quedará siempre la amable sonrisa socarrona de un amigo al que nunca olvidaremos.
 
Con cariño infinito para el más grande,
 
Jorge I. Aguadero, aprendiz de ajedrecista.

Me gustaría expresar brevemente en estas líneas el dolor que siento por la desaparición de GM David García Illundain. 

David, amigo, nos has dejado y demasiado pronto. 

Ahora sólo nos quedan tus alegres recuerdos y brillantes partidas. 

Temo ya notar tu gran vacío en los torneos y en aquellas tantas veces que venías a casa a jugar con mis hermanos.

 David, te has ido por la puerta grande, dándonos una lección de valentía y afrontando con valor esa última partida (que la empezaste sin rey) Destacando una vez más tu amistad y tu gran talento ajedrecístico ,recordaré siempre anécdotas tuyas que me harán sonreír y recordar tu genial humor y personalidad. 

Te echaremos mucho de menos, David y aunque la herida con el tiempo se cure, jamás se borrará la cicatriz de tu excelente recuerdo. Sé que siempre estarás con nosotros. Mi pésame a la familia y amigos

Inma Hernando

Me enteré de la muerte de David estando en Antzuola, Guipúzcoa, donde ahora vivo, a través de un compañero aficionado al ajedrez. Por la tarde me llamó mi madre, diciéndome que habían llamado a casa desde el Prat con la misma noticia. Hacía ya cerca de tres años que no veía a David ni tenía contacto telefónico con él. De hecho, hace ya más de 6 años que no vivo en Barcelona y que no tengo contacto con los ajedrecistas catalanes y ni siquiera sabía que David estaba enfermo. No sabía nada y no me lo pude creer ni asimilar hasta que confimé la noticia.

Me pasé el día, y aún lo estoy haciendo, recordando a ratos anécdotas vividas con él. Teníamos la misma edad, yo 15 días más viejo exactamente, y nos conocimos muy jóvenes en el club del Prat. Aparte del ajedrez (donde tuvo la bendita paciencia de inflingirme infinitas derrotas a rápidas y encima luego explicarme detalladamente por donde había metido la pata) tengo muchos otros recuerdos de él, como noches en que le vi actuar en los karaokes y, sobre todo, cuando de vez en cuando nos encontrábamos por Barcelona y manteníamos una charla agradable. Cuando me fui de Catalunya yo ya había dejado de jugar a ajedrez y las veces que volví a verle, 4, fueron ya casuales y coincidentes con visitas mías para ver a la familia. Pero recuerdo sobre todo dos de ellas: una en la que el iba con su novia de entonces y yo con la mía y al encontrarnos empezamos a hablar los 4, nos sentamos en un banco de cerca de plaza Catalunya y estuvimos mucho, mucho rato charlando, ya de noche, después de tiempo sin vernos. La última vez que le vi me dejó además con una deuda contraída que ya no podré saldar. Nos vimos en plaza universidad y empezamos, como siempre, a contarnos cosas hasta que decidimos que sería mejor ir a un bar y tomar una cerveza sentados. Fuimos al oro negro y al acabar pagó él. Le dije que yo pagaba la siguiente en otro bar y el me dijo: "No, loco, que tengo prisa. Otro día que nos veamos pagas tu".

Jesús Tornay

T'envio una entrevista que li van fer al David García en la revista Jaque l'any 1996. He de reconèixer que quan la vaig llegir per primer cop em va impressionar molt i des de llavors sempre he admirat al David García, tant com escaquista així com a persona. La veritat és que sembla increible el fet que ja no el veurem en els torneigs i no podrem disfrutar amb ell. Com diu el JM López, en David era un geni ( encara em costa parlar en passat d'ell), un geni humil i senzill, però amb caràcter. No hi ha prous adjectius per definir-lo i tots serian bons. T'envio la citada entrevista perque penso que publicar-la de nou podria ser una bona manera de recordar-lo tal com era i de que les properes generacions puguin aprendre alguna cosa de la gran persona (en tots els sentits) que va ser el David García. Gràcies.

Manel Granados

ENTREVISTA CON DAVID GARCÍA ILUNDÁIN
CAFÉ AL PASO

PUBLICADA EN REVISTA JAQUE Nº 418, FEBRERO 1996.

"QUIERO JUGAR AL AJEDREZ COMO ME SALE DEL ALMA"

PRÓLOGO

"Me hacía ilusión no ser Gran Maestro"

Texto: Gonzalo Aragonés. Guadalajara.

David García Ilundáin es una de las figuras más singulares del ajedrez español. Joven, con toda la vida por delante, el año pasado logró el título de Gran Maestro. Pero los honores le traen sin cuidado. Quiere crear, vivir por el ajedrez y sólo para él. Se confiesa seguidor de los clásicos y devora los libros antiguos como si en ello le fuera la vida. Odia a muerte a los ordenadores y todo lo que suponga una amenaza paa el ajedrez que se juega sobre el mismo tablero. David García Ilundáin es, hoy por hoy, uno de los maestros españoles con más futuro. Junto a Jordi Magem y Pablo San Segundo, sigue los pasos de Illescas y cada vez desde más cerca.

ENTREVISTA

- ¿Podría narrarnos sus impresiones del pasado Torneo de Benasque, en el que consiguió la tercera norma de Gran Maestro?

- Yo venía de hacer una norma en Manresa, pero jugando verdaderamente mal. De hecho, quedé destrozado psicológicamente después del torneo, a pesar de que no perdí ninguna partida. Sin embargo, no jugué en absoluto bien, desperdicié posiciones y jugué partidas a un nivel bajísimo, en las que ya desde la primera jugada estaba con los nervios forzados por culpa de la norma. Entonces, a Benasque llegué con la idea de hacerlo lo mejor posible y coger experiencia con gente de 2600. Llegué a Benasque sin demasiadas ilusiones, pero después de ganar una partida muy interesante a Psajis en la cuarta ronda se acabó el torneo para mí cuando perdí una partida muy tonta con Miles (por querer hacerlo bonito). Así, de estar destacado me encontré con una derrota medio injusta. Tenía que hacer más uno para lograr la norma y jugué con muy poca energía. Hice varias tablas, gané una partida interesante a Comas, con Martín en la jugada 15 no tenía ninguna posibilidad de ganar y al final conseguí una norma que, no es que me supiera a poco, pero creo que en absoluto merecía.

- ¿Para usted es tan importante jugar bien?

- A mí sólo me importa jugar bien al ajedrez. Ganar, más o menos, pero quiero jugar bien al ajedrez, quiero comprender el ajedrez. Y si los resultados son buenos, pero mi juego es malo, me deprimo muchísimo. Si no juego bien y no estoy contento conmigo mismo los resultados no me dan ninguna felicidad.

- En esas circunstancias, ¿cómo definiría el ajedrez: como una competencia o como un arte?

- Para mí el ajedrez es un arte. Yo, al menos, quiero verlo como un arte y de hecho, ahora mismo estoy muy deprimido porque todos los grandes artistas, como han sido Tal, Keres o Petrosián, están desapareciendo. Me ha tocado vivir una época en que posiblemente no debería jugar. Sólo importa el dinero, los resultados, está todo viciado (por cierto) y realmente me habría gustado vivir esa época en que los jugadores estaban analizando con cualquier aficionado hasta las cinco de la mañana en un café.

- ¿Usted juega siempre contra otra persona o juega contra usted mismo?

- Creo que juego contra mí mismo y de hecho hay una sensación que me invade bastante a menudo, y es la siguiente: antes de empezar la partida sé que voy a perder y en el 99% de las ocasiones pierdo. Tengo que luchar conmigo mismo para decir "Hoy va a ser distinto". Pero no, realmente acabo perdiendo. Creo que me autoconvenzo de que voy a perder y por eso pierdo. En ajedrez yo nunca lucho contra un rival. Quiero hacer la jugada que considero que es mejor. Eso me ha traído muchos problemas, como apuros de tiempo. Pero nunca he hecho una jugada mala a propósito, confiando en que el otro no la va a ver, o nunca he jugado de distinta manera porque mis rivales son tal o son cual. Claro está que suelo variar la apertura dependiendo de con quién juegue. Con gente que es muy teórica intento salirme de los esquemas habituales para poder jugar al ajedrez, no al parchís.

- Por lo que dice, supongo que no está a favor de la teoría según la cual hay que luchar a muerte, aunque un jugador no se encuentre totalmente bien en ese momento.

- No lo estoy. Eso es una salvajada. El ajedrez es demasiado duro para que nadie, sin tener ni idea, pretenda que los jugadores jueguen hasta la jugada…100 o hasta el mate. Porque en cada partida te juegas mucho y hay jugadores a los que una derrota no les afecta (pueden ganar siete partidas y perder dos, y se quedan tan panchos) y hay otros que después de perder una, se hunden completamente, porque es su forma de ser, es su estilo, su forma de ver la vida, la derrota para ellos no es admisible. El hecho de que se obligue a los jugadores a ganar o a perder favorecería a aquellos jugadores que están acostumbrados a luchar y que no por eso les gusta más el ajedrez.

- ¿En qué tipo de torneos se encuentra más a gusto jugando al ajedrez?

- Prefiero jugar en torneos en condiciones, simplemente. Me da igual que sea un open, que sea un cerrado, que sea un torneo de partidas semi-rápidas. Siempre que el trato sea agradable, que el sitio esté bien, la sala de juego esté en condiciones y me sienta como una persona, no como un animal o como un gladiador, entonces creo que me siento bien.

- ¿El ritmo de juego, media hora o dos horas por jugador, no influye en su concepción del ajedrez?

- A mí me gusta más jugar partidas de ritmo lento. Pero incluso juego mejor en partidas semi-rápidas, porque he analizado bastante a los clásicos y tengo bastante concepto de las posiciones. Casi nunca calculo y por eso en semi-rápidas juego a mi nivel. Sin embargo, en partidas lentas, por mi forma de ser, me levanto después de cada jugada, pierdo mucho tiempo, se me va la cabeza con problemas personales, con cosas de todo tipo y en muchos torneos juego mal por culpa de esto. Pero en partidas semi-rápidas sabes que vas a estar una hora jugando al ajedrez, que no puedes entretenerte, no te puedes levantar, no vas a ir a hablar con nadie…y por eso mismo juego mucho mejor.

- Según lo que dice, ¿el ajedrez tiene que ver mucho con la vida, al menos la suya?

- Por supuesto que separo la vida del tablero. Cuando estoy jugando una partida de ajedrez, lógicamente no soy una máquina. Entonces, si pienso en la vida no es porque me parezca que el ajedrez es la vida, sino porque estoy vivo y tengo problemas y por ello pienso en otras cosas. En cuanto a la similitud del ajedrez con la vida, es obvia. Es algo que ya se ha dicho mil veces, y no tengo que repetirlo.

- ¿Qué diferencias o semejanzas hay entre el ajedrez en Cataluña y en el resto de España?

- Semejanzas ninguna, por supuesto. En Cataluña hay una gran afición, mucha gente federada, muchos clubes y muchos torneos, normalmente de baja calidad. Creo que faltan torneos de élite, pero no se puede tener todo. Solamente por la afición que existe, desde bases, niños, etc…es increible que no haya torneos más fuertes. Ahí, lógicamente, falla algo, pero no puedo decir qué es. Fuera de Cataluña, creo que tampoco hay demasiado. Aparece Madrid, que tiene un buen nivel; Andalucía también tiene buenos jugadores, el País Vasco, Galicia está progresando mucho, en Castilla-La Mancha hay varios jóvenes que van a ser muy duros, por ejemplo, Herminio Herráiz puede llegar a ser Gran Maestro de forma fácil…si no hacen que lo crea mucho y si no le influyen demasiado desde fuera. Realmente, creo que hay mucho porvenir en España.

- Entonces, ¿cree que para que un jugador progrese hay que dejarle jugar a su aire?

- Puedo hablar de mi experiencia. Yo aprendí a jugar por casualidad a los doce años, acompañé a mi hermano (que tenía pequeñas nociones) a unas simultáneas, me gustó aquello, me hice la ilusión de tener un carnet de socio de un club de ajedrez, de jugar mi partida, y entonces empecé a ir cada día al club para ver a la gente. Aprendí a jugar, empecé a coger libros y prácticamente desde entonces no he dejado el ajedrez. Bueno…estuve un año alejado del ajedrez completamente, dedicándome al brake dance y luego hice el servicio militar y estuve en un sitio que en absoluto pude dedicarme al ajedrez. Pero nunca he ido a clases de ajedrez, ni me han dado clases particulares. Depende de la persona. Creo que a mí me ha tocado el hecho de conocer el ajedrez por mí mismo. He sufrido mucho y llega un momento en que creo que he comprendido bastante el ajedrez.

- ¿Por qué se dedicó al brake dance?

- Bueno, participé en varios concursos y…¡Fue una locura! De hecho, al cabo de un año me daba vergüenza de mí mismo por haber hecho lo que había hecho. Pero fue algo que me invadió, fue una droga y estaba siempre bailando por las calles, con los amigos y el radio casette. Fue una época curiosa.

- Volviendo a la pregunta anterior. A pesar de su experiencia, ¿cree sin embargo, que es necesario promocionar a los niños y a los jóvenes?

- No sé qué decirle. Claro, promocionando a gran escala en ajedrez se pueden conseguir muchos jugadores fuertes, pero realmente pienso que el jugador que tiene que salir va a salir igualmente. El que lleva algo dentro por el ajedrez, esté en medio de la montaña o en un barco, creo que puede llegar a conocerlo. En cuanto a la promoción en las escuelas, me parece muy interesante por las posibilidades que tiene el ajedrez para el desarrollo de la mente y para saber valorar muchos aspectos de la vida. Pero que de ello vayan a salir buenos campeones depende de los propios niños.

- ¿Qué objetivos se ha marcado para un futuro dentro de su progresión profesional?

- Como he dicho, cualidades deportivas no tengo demasiadas. Me gusta el ajedrez, pero me falta carácter para ser un luchador como, por ejemplo, Miguel Illescas. Conozco mucho el ajedrez, pero creo que nunca podré jugar al nivel que por mis conocimientos se podría esperar, porque me faltan muchas cosas, entre ellas la voluntad. Por eso mismo, simplemente espero jugar cada vez mejor, comprender más el ajedrez y si eso lleva a un resultado excepcional, ya llegará. Pero no lo busco.

- Aparte de los obstáculos personales o deportivos como ajedrecista, ¿se ha encontrado con otros en su carrera?

- Realmente, he sentido una absoluta falta de apoyo por parte de la Federación, ya no digo la Catalana o Española…me da exactamente igual. Por ejemplo, yo asistí a un pequeño cursillo de la Escuela Kasparov, que se organizó en Murcia. Los Grandes Maestros que había allí vieron que tenía un buen futuro y enviaron un informe a la Federación Española, aconsejando mi promoción junto a la de otros jugadores. Después de eso, la Federación no ha hecho absolutamente nada. La Catalana tampoco me ha apoyado de una manera especial.

- ¿Cambia algo su vida en el ajedrez haber logrado el título de Gran Maestro?

- En absoluto. De hecho, incluso, me hacía ilusión no ser Gran Maestro, porque antes jugaba con quien fuese y me quería sentir como la víctima aunque tuviese 200 puntos más de Elo que mi rival. Sin embargo, hoy en día el número de jugadores con el que enfrentarme y me pueda sentir así es mucho más pequeño. Hay jugadores que, aunque no sean Grandes Maestros, tienen un gran nivel y al jugar contigo lo hacen mucho más motivados. Esto me hace sentir como más viejo, como si tuviese 40 años. A mí me gustaba sentirme como promesa.

- ¿Cree que usted, como los demás jugadores jóvenes que están progresando, tiene una especie de responsabilidad hacia los aficionados y los niños a los que les gusta el ajedrez?

- Por supuesto que sí. A nosotros nos toca dar ejemplo y hacer ver el ajedrez como algo bonito. Pero, ya digo, sin apoyo nada de esto es posible. Por ejemplo, últimamente me he visto obligado a jugar torneos en los que no tenía nada absolutamente que ganar, he jugado a disgusto, pero no hay otra salida. Hoy en día es casi imposible jugar torneos serios. Los que se hacen tienen categoría XVIII, donde sólo Illescas tiene entrada, y los que estamos 100 puntos por debajo debemos jugar torneos muy inferiores en todos los aspectos, tanto en el nivel deportivo como en las condiciones económicas y veo difícil que la gente llegue al nivel de los 2600 porque no hay ningún apoyo. Si no juegas hoy con Karpov, mañana con Jalifman, etc., es imposible llegar a jugar como ellos. Si, como yo, juegas open tras open en España, siempre con los mismos, llega un momento que lo haces asqueado, haces mil tablas, pierdes la ilusión por todo. Creo que muchos jugadores se han escapado por falta de apoyo y de oportunidades. Por ejemplo, Magem tiene 2565 y hace siglos que no juega un cerrado en condiciones en España. Hoy a los organizadores sólo les interesa conseguir la mayor categoría y les da igual el ajedrez español.

- ¿Qué puede hacer usted para que los jugadores jóvenes comprendan el ajedrez de otra manera, para mejor?

- Con mis partidas, simplemente. No voy a caer en la dejadez, por lo menos de momento y espero que por mucho tiempo, no voy a caer en la mecanización. Prescindo completamente de ordenador y de base de datos y lo que quiero es jugar al ajedrez como me sale del alma, y espero que nunca me sea necesario tener que ir con un ordenador de un lado para otro, mirando cien partidas antes de jugar, intentando enganchar a cualquier precio a mi rival para ganar una partida. El día que me pase esto estaré muerto por dentro ajedrecísticamente.

- ¿Qué grado de importancia tiene el trabajo en su forma de concebir el ajedrez?

- Nunca he trabajado el ajedrez, porque… no puedo. Estudio mucho, pero el 99% del tiempo que dedico al ajedrez lo paso estudiando partidas clásicas y leyendo la vida y la historia de los torneos antiguos. Trabajar el ajedrez me parece imposible: yo cojo el libro que me apetece y en el momento que me apetece. Nunca me lo he impuesto como trabajo. Me falta mucha disciplina y no puedo hacer las cosas de forma forzada. Pero nunca he cogido una apertura y la he estudiado a fondo. En ese aspecto soy un poco más bohemio. No me gusta coger un Informator y ponerme a buscar aperturas: me repugna. Y ya digo, coger la base de datos y mirar las 50 últimas partidas de mi rival me da ganas de vomitar. Creo que el ajedrez tiene que ser mucho más improvisado que todo eso.

- ¿Se ganaría un poco más esa vida bohemia si se utilizase el invento de Fischer de sortear las piezas de la primera fila?

- No, eso es una aberración como una casa. El ajedrez es lo que es e intentar cambiarlo es una falta de respeto. En esa misma línea, también podrías coger el caballo y en vez de que mueva en "L", enviarlo a China y según el tiempo en que tarde en volver consigues una puntuación. Las piezas serían las mismas, el tablero el mismo, pero el juego no tendría nada que ver. Es una ridiculez.

- ¿Existe, entonces, alguna forma para intentar superar la ayuda de los ordenadores, la informática y las bases de datos?

- Eso depende de la gente. Si le gusta el ajedrez, tratará que las máquinas no compitan con seres humanos en torneos. Intentará crear un poco más, pasará la moda de información por todos los lados, Informator, chessbase y jugará un poquito más al ajedrez. Hoy en día, el ajedrez no es un juego, es una acumulación de conocimientos, una lucha por ver quién consigue antes la información. Veo atroz que se obligue a nadie a enfrentarse a una máquina en un torneo de ajedrez serio. Yo, concretamente, he jugado con una en un torneo de semi-rápidas en Villarrobledo. Puedo jurar que si hubiese sido una partida seria me habría negado a jugar con ella. Y si se me hubiese obligado a hacerlo, me habría ido del torneo, pero posiblemente antes la habría estampado contra el suelo. Creo que pretender destrozar el ajedrez sólo para conseguir dinero y utilizarlo en el ajedrez es un sinsentido. Comparto al cien por cien la postura de Ivanchuk, que dijo tras ganar a Anand en un torneo del Circuito Intel 1994 que si la máquina hubiese ganado a Anand en las semifinales él no habría jugado.

EN LA MORT D'UNA PERSONA IRREPETIBLE

El gran mestre internacional més jove de Catalunya ens ha deixat. Es tractava d'una persona totalment irrepetible. Quan el van crear es va trencar el motlle, és totalment cert en aquest cas. Es podria dir que tots som irrepetibles, d'alguna manera, però en David ho era de forma molt especial. Vaig tenir diverses ocasions de tractar-lo, normalment essent jo l'àrbitre d'algun torneig que ell participava (i molts cops guanyava). Però també en altres circumstàncies. No se'm oblidarà un viatge en tren a Zumàrraga ni d'un altre en cotxe a Manresa, ni alguns torneigs de rapides, ni...

Deixeu-me dir que molts cops en David va arribar a treure'm de polleguera. Les seves actituds en ocasions em semblaven incomprensibles. El seu joc, però m'admirava tothora. Tenia una gran comprensió de la posició, una profunditat superior a la d'altres jugadors, fins i tot grans mestres com ell. I era capaç de jugar molt bé en greus destrets de temps on, per altra banda, sovint solia ficar-se. Però aquest era un dels factors, juntament amb altres originalitats seves que ens feien pensar I dir a moltess persones moltes vegades que podria haver triomfat molt més sient més "normal". Deixeu-me explicar una de tantes: un cop estava preocupat havent de jugar amb un fort mestre internacional diversos cop campió d'Espanya. En David havia de dur blanques i no savia quina seria la variant d'obertura més oportuna. Però no perquè es pensès que el seu adversari el podria sorprende no, res d'això. Ja savia que es jugaria una Indo-Benoni o encara més probablement una Defensa India de Rei. Però en David s'havia auto-imposat un repte: havia de guanyar-lo cada cop amb una sub-variant diferent i ja l'havia guanyat amb quatre o cinc sub-variants de la India i dubtava de quina nova utilitzar aquell cop perquè ja no en quedaven gaires. I era una partida trascendental ! La reacció lógica de qualsevol seria pensar que si havia guanyat amb una determinada variant el que calia fer era repetir-la i que actuant amb aquesta "normalitat" els èxits sempre haguessin estat més grans.

Avui dia més aviat penso el que deia al principi. Una persona absolutament especial ho ha de ser sempre necessàriament perquè és així com estava creat i no podia deixar de ser fidel a ell mateix.

Moltes coses les feia en excés, en una mesura absolutament insòlita. Però és que el seu talent com escaquista també era absolutament insòlit i totes les facetes de la seva personalitat ho eren. Tendia a arribar als extrems. Però és que ell era instintivament així. Com també era una persona simpàtica, gens rencorosa, ni vanitosa sinó oberta i accessible. Per això tenia tants amics.

Molts cops arribava tard a jugar les partides, això és conegut. Però no podem dir que era simple deixadesa, res d'això. Repeteixo que tenia una manera de fer tan especialíssima que res ho feia com la resta de les persones. Recordo que en un campionat de Catalunya juvenil - que ell va guanyar- arribava força tard a les partides de forma sistemática tot i la curta distancia del seu hotel a la sala de joc. Però és que tampoc tenia temps de dinar, segons em va confesar un dia, a causa de passar-se absolutament tot el temps estudiant teoria i mirant partides estirant fins a l'últim moment aquesta activitat, cosa que li va costar algun dia estar a punt de desmaiar-se durant la partida a causa de la debilitat. Va ser per aquest motiu que em va demanar permís per ingerir algun aliment que el permetés seguir jugant. Tot i així, com he dit, va quedar campió. Perquè ell era feliç al planeta virtual dels escacs I aterrar a la realitat sempre li resultava una mica penós.

En una ocasió, com s'ha dit en aquesta mateixa pàgina, a un torneig a l'Hospitalet va perdre per incompareixença una partida a la darrera ronda. La decisió va ser una mica polémica però a mi (que era l'àrbitre del torneig) sempre em va quedar la impressió que una cosa eren els arguments que podien ser lògics amb qualsevol altra persona del món i una altra cosa els que podien encaixar en el particular univers d'en David. No es tracta de discutir aquell cas concret, que ja ho vaig fer prou amb en David al seu moment, però he de dir que ell mateix em va argumentar en aquest sentit, ja que no savia el canvi de hora de la darrera ronda: per als jugadors normals podien ser suficients determinades transmissions de la informació però ell no era igual que la resta de les persones. Per aquest motiu, arribava tard un cop i un altre a diverses partides importants o s'apurava exageradament de temps posant en perill les seves possibilitats de guanyar premis i honors. Però en canvi, gairebé cap altre jugador català, potser amb un parell d'excepcions, ha estat capaç no solament d'obtenir algun èxit puntual davant de grans mestres de primera fila mundial sinó d'enfrontar-se regularment amb ells -per exemple als torneigs tancats de Terrassa, lamentablement desapareguts- donant sempre la sensació de que era perfectament capaç de guanyar, no importa quin fos l'elo del seu adversari. Crec que tot plegat forma una única substància, de la mateixa manera que no hi podem dissociar la seva darrera enfermetat I la forma en què la va encarar.

Al moment en què David ens falta, crec que hauríem de procurar recordar solament el seu talent i no tant aquests aspectes més pol-lèmics o contradictoris de la seva personalitat . Per contribuir a recordar el seu joc posicional amb bona definició agresiva i el seu talent clàssic davant GM de primera fila, reproduïm per exemple a següent partida davant el georgià Aizmaparashvilli, quan David encara no era gran mestre:

BLANQUES: DAVID GARCIA ILUNDAIN NEGRES: ZURAB AIZMAPARASHVILI

OPEN DE CANDAS 1995

1.- d4 d6

(el gran mestre de Geòorgia ofereix entrar a la defensa Pirc, una de les seves especialitats. En David s'estima més seguir per les línies clàssiques de peó de dama)

2.-Cf3 g6

3.- c4, Ag7

4.- e4, Ag4

5.- Ae2, Cc6

6.- d5, Axf3

7.- Axf3, Cd4

(s'ha entrat en una línia poc freqüent. David no s'atabala)

8.- Cc3, c5

9.- dxc6, bxc6

10.- Ae3, e5

11.- O-O, Tb8

12.- Da4, Ce7

13.- Axd4, exd4

14.- Cd5, O-O

15.- Cxe7, Dxe7

16.-b4, Tb6

17.- Tab1 (les blanques estan clarament millor) Ae5

18.- g3 (controla un possible Dh4) Tab8

19.- Ae2, Db7

20.- a3, a6

21.- Ad3, Dc8

22.- Tae1, c5

23.- b5, Dd7

24.- Tb1, Ta8

25.- Db3, axb5

26.- cxb5, Da7

27.- Ta1, Da4

28.- Dd5, (David no és interessat a acnaviar dames actualment. En lloc d'això mantindrà la pressió sobre la diagonal del rei negre)

28.-…, Ta7

29.- f4, Ag7

30.- e5, Da5

(Diagrama: Blanques: Rg1, Dd5, Tf1, Ta1, Ad3, h2, g3, f4, e5, b5, a3

Negres: Rg8, Da5, Tb6, Ta7, Ag7, h7,g6, f7, d6, d4, c5

31.- e6 ¡ (s'inicia l'ofensiva final)

31.-…, Tb6-b7

32.- f5, Dd2

33.- Ac4, De3+

34.- Rh1, De5

35.- Dc6, d5

36.-De8+, Af8

37.- exf7+

(quan ho has vist sembla molt fàcil. Diries que tu també series capaç de fer-ho. El de Georgia es va rendir aquí)

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Descansa en pau, David Garcia Ilundain.

Miquel Fernandez Díaz

En memoria de un Gran Amigo y Compañero como fue David Garcia Ilundain, quiero plasmar en estas letras su imagen como persona y que su mensaje de ideal de vida y saber es, nos supo llegar a todos.

Su carisma en el compartir sus conocimientos ajedrecisticos durante su excelente trayectoria que con tan solo 30 años ya había llegado a ser Gran Maestro Internacional y competir con otros Grandes Maestros Internacionales de élite mundial, deja huella en el mundo del ajedrez y siempre quedará en nuestro recuerdo.

Personalmente quiero resaltar que el haber conocido a David me ha demostrado que a veces no hace falta estar muchos años con una persona para aprender de ella con facilidad parte del sentido de la vida.

Descanse en paz.

Merche Sanjoaquín

Estimados Sres.,

Les escribo esta carta para mostrar mi condolencia por el reciente fallecimiento del Gran Maestro, David García Ilundáin.

No tuve ocasión de conocerle a fondo personalmente pero las pocas ocasiones en las que tuve la ocasión de conversar con él, me ofrecieron la oportunidad de comprobar la gran persona que era.

Por este motivo he creído que sería un gran gesto, por parte de todos los profesionales y aficionados al mundo de esta ciencia-deporte que se conoce como ajedrez, que la variante de la apertura escandinava con Dd8 que David solía jugar, fuera conocida como la variante David García o la variante Ilundáin de la escandinava.

Creo que tanto por su carisma personal como por sus logros en el terreno ajedrecístico, que siempre permacerán en nuestro recuerdo, el Gran Maestro merece nuestro reconocimiento, y es por ello, que presento esta propuesta para que pueda ser tomada en consideración.

Un saludo cordial,

Oriol Ros

 

Articulo de Miquel Fernández Díaz sobre David García Ilundain

(en catalán)

 

  

  


 

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